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Por un camino a la libertad

Había una vez una lombriz que vivía en un bosque. Le encantaba hacer agujeros en un lado y salir por otro, y cuando alguna persona la agarraba se dividía en dos.

Un día, estaba cavando y se encontró con un ladrillo que no podía atravesar. Entonces fue a pedir ayuda a otros bichos. Le pidió a la hormiga, al grillo topo, al gusano y a los bichos bolita, pero ninguno pudo hacerlo.

Finalmente, encontró un bicho pelo que era tan finito que pasaba por cualquier lugar. Y logró pasar. Como era tan amable le dijo gracias a todos los bichos que la ayudaron.

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El Gusano Ojolar

Hace unos cuantos meses, un gusano salió de su cueva a buscar comida, porque estaba preparándose para hibernar. Era otoño y solo quedaban unas plantitas con hojas verdes. No era un gusano común. Era un gusano ojolar, de esos gusanos que tienen los ojos muy grandes en las puntas de dos antenitas. Era de color azul y violeta. Esos ojos tan saltones le permitían ver a través de las cosas, y el gusano se divertía espiando a las gusanitas. De tanto espiar, se le vino encima el invierno. Y no había juntado nada de comida. Pasó un invierno muuuy duro, sin comer casi nada, terminó taaan flaco que aprendió una dura lección: hay que divertirse pero también trabajar.

Squeaky, la Ardilla Comilona

Había una vez una ardillita que se llamaba Squeaky. Ella vivía en un árbol muuuy alto de bellotas, y todos los días se comía una gran cantidad en el desayuno. Porque como dicen, "hay que desayunar como un Rey, almorzar como un Príncipe y cenar como un Mendigo". Y a Squeaky le encantaban los dichos. Un día muy frío, el árbol dejó de dar bellotas. Squeaky se empezó a preocupar porque no tenía qué comer. Fue a otros árboles pero no encontró comida que le gustó. Tampoco que encontró comida que no le gustó. Finalmente aprendió una gran lección: comer cinco o seis bellotas por día para poder guardar para cuando hiciera mucho frío.

Naturaleza

(cuento y dibujo de Trini) Unas personas no querían la naturaleza, pero otras sí. Los que no la querían, cortaban las plantas. Pero otras plantaban. Pero cuando llegó la primavera no había ninguna planta. como los piratas (a los que no les gusta la naturaleza) duermen toda la primavera, un chico fue y plantó en todos el parque. a la semana siguiente, como el chico regaba y cuidaba muy bien las plantas, crecieron. Y tres meses después estaba todo florecido y los piratas despertaron y dijeron: "Qué pasó acá?????" Fueron por todas las casas a preguntar quién había plantado, hasta que llegaron a la casa del chico, que les respondió: "Plantamos esto porque hay que cuidar a la naturaleza" Pero a los piratas no les gustó nada la respuesta. Entonces el chico comenzó a explicarles que sin naturaleza no hay comida, no hay aire, no hay agua, no hay nada para vivir. Y que todos moriríamos, si no somos nosotros serán nuestros hijos. Ahí los piratas entendieron. Final...